16. PAZ JUSTICIA E INSTITUCIONES SÓLIDAS

Experiencias tempranas, efectos tardíos: el impacto del trauma infantil en la enfermedad de Alzheimer – La Tercera

Experiencias tempranas, efectos tardíos: el impacto del trauma infantil en la enfermedad de Alzheimer – La Tercera
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Experiencias tempranas, efectos tardíos: el impacto del trauma infantil en la enfermedad de Alzheimer  La Tercera

Experiencias tempranas, efectos tardíos: el impacto del trauma infantil en la enfermedad de Alzheimer – La Tercera

Informe sobre la relación entre las experiencias adversas en la infancia y la enfermedad de Alzheimer

Informe sobre la relación entre las experiencias adversas en la infancia y la enfermedad de Alzheimer

Introducción

En los últimos años, se ha prestado una creciente atención a la relación entre las experiencias adversas en la infancia (ACEs, por sus siglas en inglés) y la salud a lo largo de la vida. Las ACEs engloban situaciones de trauma o estrés que ocurren antes de los 18 años, como el abuso físico, emocional y sexual, el abandono, la negligencia y la exposición a situaciones de estrés familiar. Estas experiencias traumáticas han demostrado tener efectos duraderos en la salud y el bienestar de las personas.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

  • ODS 3: Salud y bienestar
  • ODS 4: Educación de calidad
  • ODS 5: Igualdad de género
  • ODS 10: Reducción de las desigualdades
  • ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas

Relación entre las ACEs y la enfermedad de Alzheimer

Un área de investigación emergente ha explorado la conexión entre las ACEs y la enfermedad de Alzheimer (EA), la forma más común de demencia. La EA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en todo el mundo, y encontrar formas de prevenirla o retrasar su aparición es de suma importancia. Numerosos estudios han revelado una relación significativa entre las ACEs y un mayor riesgo de desarrollar EA en la edad adulta.

Efectos de las ACEs en la salud cerebral

La evidencia sugiere que las ACEs pueden afectar la salud cerebral y contribuir a los cambios neurobiológicos asociados con la EA. Por ejemplo, se ha observado que las personas que han experimentado ACEs presentan reducciones en el volumen de ciertas áreas cerebrales, como el hipocampo y la corteza prefrontal, que desempeñan roles cruciales en la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones y la regulación emocional.

Alteraciones en la plasticidad cerebral

Además, se ha visto que las ACEs pueden afectar la plasticidad cerebral, que es la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar a lo largo del tiempo. Estas alteraciones en la plasticidad cerebral se reflejan en cambios en los sistemas de respuesta y regulación del estrés, lo que aumenta la vulnerabilidad al deterioro cognitivo y la desregulación emocional, y contribuye al desarrollo de trastornos neuropsiquiátricos como la ansiedad y la depresión, así como a enfermedades como la EA.

Análisis sistemático sobre la asociación entre las ACEs y el riesgo de EA

Un análisis sistemático reciente examinó varios estudios sobre la asociación entre las ACEs y el riesgo de EA y respaldó la relación entre ambos. Aunque el número de estudios es limitado, todos ellos mostraron que las personas que experimentaron ACEs tenían un mayor riesgo de desarrollar EA en comparación con aquellos que no tuvieron experiencias adversas en la infancia.

Factores asociados con el riesgo de EA

Una de las explicaciones más respaldadas es que las ACEs aumentan la carga alostática, que se refiere a la activación crónica de las vías de estrés en respuesta a eventos adversos. Es importante destacar que el proceso de alostasis es una respuesta adaptativa del cuerpo a los desafíos y el estrés. Sin embargo, la sobrecarga alostática, como resultado de la exposición prolongada al estrés sin una recuperación completa, puede desencadenar cambios en la arquitectura cerebral y en la conectividad de las redes neuronales.

Importancia de abordar las ACEs

Además de la carga alostática, otros factores asociados con la alteración de la homeostasis corporal pueden contribuir al riesgo de EA. Por ejemplo, se ha descubierto que las ACEs favorecen el desarrollo de inflamación crónica y estrés oxidativo, lo cual puede llevar a la resistencia a la insulina, un factor de riesgo relacionado con la EA.

Conclusiones

Si bien las ACEs no son la causa directa de la EA, es crucial tomar medidas para prevenirlas y abordarlas. Además, se necesita más investigación para comprender los mecanismos subyacentes de la asociación entre las ACEs y la EA, así como su interacción con otros factores de riesgo. Un mayor conocimiento en este campo puede ayudarnos a desarrollar estrategias más efectivas de prevención y tratamiento de la EA, y mejorar la calidad de vida de aquellos que han experimentado traumas en la infancia.

Autor

* Ph.D., BrainLat, Escuela de Psicología UAI

1. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) abordados en el artículo:

  • Objetivo 3: Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos en todas las edades.
  • Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

2. Metas específicas de los ODS identificadas en el artículo:

  • Meta 3.4: Reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.
  • Meta 4.2: Garantizar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria.

3. Indicadores de los ODS mencionados en el artículo:

  • Indicador 3.4.1: Tasa de mortalidad atribuible a enfermedades no transmisibles.
  • Indicador 4.2.1: Porcentaje de niños menores de 5 años que están en edad escolar temprana y que asisten a centros de educación infantil.

4. Tabla de ODS, metas e indicadores:

ODS Metas Indicadores
Objetivo 3 Meta 3.4: Reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar. Indicador 3.4.1: Tasa de mortalidad atribuible a enfermedades no transmisibles.
Objetivo 4 Meta 4.2: Garantizar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria. Indicador 4.2.1: Porcentaje de niños menores de 5 años que están en edad escolar temprana y que asisten a centros de educación infantil.

El artículo aborda principalmente los efectos de las experiencias adversas en la infancia (ACEs) en la salud a lo largo de la vida, específicamente en relación con la enfermedad de Alzheimer (EA). Estos temas están conectados con el Objetivo 3 de los ODS, que busca garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos en todas las edades. Además, el artículo menciona la importancia de prevenir y abordar las ACEs, lo cual está relacionado con el Objetivo 4 de los ODS, que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

En cuanto a las metas específicas de los ODS, el artículo destaca la meta 3.4 de reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles y promover la salud mental y el bienestar. También menciona la meta 4.2 de garantizar que todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad.

En relación a los indicadores de los ODS, el artículo no menciona explícitamente ninguno, pero se pueden identificar indicadores relevantes para medir el progreso hacia las metas identificadas. El indicador 3.4.1 de la tasa de mortalidad atribuible a enfermedades no transmisibles sería relevante para medir el impacto de las ACEs en la salud. Además, el indicador 4.2.1 del porcentaje de niños que asisten a centros de educación infantil sería relevante para evaluar el acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia.

En resumen, el artículo aborda principalmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible 3 y 4, con metas específicas relacionadas con la reducción de la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles, la promoción de la salud mental y el bienestar, y el acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia. Los indicadores relevantes para medir el progreso hacia estas metas incluyen la tasa de mortalidad atribuible a enfermedades no transmisibles y el porcentaje de niños que asisten a centros de educación infantil.

¡Atención! Este espléndido artículo nace de la fuente del conocimiento, moldeado por una maravillosa tecnología patentada de inteligencia artificial que profundizó en un vasto océano de datos, iluminando el camino hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Recuerda que todos los derechos están reservados por SDG Investors LLC, lo que nos permite defender el progreso juntos.

Fuente: latercera.com

 

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  • El artículo “Experiencias tempranas, efectos tardíos: el impacto del trauma infantil en la enfermedad de Alzheimer” publicado en La Tercera, aborda la relación entre las experiencias traumáticas en la infancia y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en la edad adulta. Según el artículo, diversos estudios han encontrado una asociación entre el trauma infantil y un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa en la vida adulta. Estas experiencias traumáticas pueden incluir abuso físico, emocional o sexual, negligencia, pérdida temprana de un ser querido o exposición a violencia doméstica. Aunque aún se requiere de más investigación para comprender completamente esta relación, se sugiere que el estrés crónico y la disfunción del sistema nervioso causados por el trauma pueden contribuir al deterioro cognitivo y a la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Esta conclusión destaca la importancia de abordar y prevenir el trauma infantil como una estrategia potencial para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas en el futuro.