13. ACCIÓN POR EL CLIMA

Los árboles contribuyen a la formación de nubes más de lo que se pensaba

Los árboles contribuyen a la formación de nubes más de lo que se pensaba
Written by ZJbTFBGJ2T

Los árboles contribuyen a la formación de nubes más de lo que se …  WIRED en Español

Los árboles contribuyen a la formación de nubes más de lo que se pensaba

Informe sobre los sesquiterpenos y su impacto en el clima

Informe sobre los sesquiterpenos y su impacto en el clima

Introducción

En la primera prueba, el gráfico se volvió amarillo. Dada tenía razón en cuanto a que añadir solo un 2% en volumen de β-cariofileno a la mezcla duplicó la formación de nubes e hizo que las partículas crecieran más deprisa. Fue el primer experimento que confirmó que los sesquiterpenos generan nubes. Dada indica que demostró que, aunque únicamente son una fracción de los compuestos que exhalan los árboles, “la contribución es enorme”.

Impacto en el clima

“Un poco de sesquiterpeno añadido tiene un efecto de gran magnitud”, afirma Jiwen Fan, climatóloga del Laboratorio Nacional de Argonne (EE UU) que no fue parte del estudio. Incluso cuando los sesquiterpenos crean aerosoles “ultrafinos” que no son lo bastante grandes como para originar nubes, también llegan a afectar al clima. En 2018, Fan demostró que cuando las nubes grandes de lluvia “ingieren” aerosoles ultrafinos, forman nuevas gotas que estimulan las tormentas eléctricas.

Para Fan, la nueva información sugiere que los sesquiterpenos ayudarían a explicar mejor el flujo global de aerosoles, que hacen que las nubes desvíen más calor de la Tierra, un efecto conocido como “forzamiento radiativo“. Esa es la idea que sustenta los planes de geoingeniería de la atmósfera con aerosoles: alimentar artificialmente nubes que enfríen el suelo. Más aerosoles equivalen a más nubes reflectantes que lucen más blancas, duran más y arrojan menos lluvia.

Desafíos en la simulación del clima

Pero los científicos tienen problemas para simular la cantidad de aerosoles que debe incluirse en los modelos. “Es un problema que viene de tiempo atrás”, opina Fan. “Muchos modelos meteorológicos sobrestiman el forzamiento antropogénico por aerosoles”. Quizá se deba a que subestiman la prevalencia de los aerosoles naturales, procedentes de microbios, plantas y árboles, antes de la revolución industrial. “Quizá lo que utilizamos como punto de referencia no sea realmente un aerosol tan escaso como pensábamos”, coincide Zuidema.

Importancia de comprender la formación de nubes

Al cuantificar la manera en que los árboles crean nubes, los científicos podrían predecir mejor el futuro y el pasado del clima. Las emisiones industriales reducen parte del calentamiento mediante el forzamiento radiativo, ya que los aerosoles de azufre producen nubes reflectantes. Pero si los aerosoles biogénicos eran más abundantes de lo esperado antes de la industrialización, entonces las contribuciones de la industria son menos relevantes.

Es difícil predecir qué nos indicará este nuevo cálculo sobre el calentamiento global, porque existen muchos elementos cambiantes en un ambiente dinámico. Por ejemplo, el estrés térmico, el clima extremo y las sequías hacen que las plantas liberen más compuestos volátiles biogénicos, que originan más nubes. La deforestación y el estrés térmico obligan a los árboles a una migración a mayores altitudes y latitudes. Y esto afecta al lugar donde se forman las nubes.

“Es un ciclo de retroalimentación”, resalta Dada. “El clima afecta la formación de nubes y las nubes repercuten en el clima”.

Conclusiones y próximos pasos

Unos modelos climáticos mejores ayudarán a los científicos a predecir las medidas más adecuadas para disminuir el daño: “si necesitamos más o menos [cantidad de ] nubes”, señala Dada. El problema, sin embargo, es que estos modelos son increíblemente exigentes desde el punto de vista computacional. Quizá no sea sencillo incorporar la física de algo tan diminuto como estos aerosoles procedentes de los árboles.

Dada vuelve a la CERN este otoño para realizar más pruebas. Su equipo quiere ver ahora cómo afectan las emisiones antropogénicas, como el dióxido de azufre, la capacidad de las plantas para generar nubes: podrían ralentizarse o acelerarse mutuamente. Su objetivo es extender sus conclusiones a regiones que no sean tan vírgenes como un bosque, donde hay muchos tipos de emisiones entremezcladas. “Intentamos añadir factores antropogénicos, para tener una visión más realista de casi todo el mundo”, afirma.

Artículo publicado originalmente en WIRED. Adaptado por Andrei Osornio.

1. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) abordados en el artículo:

  • ODS 13: Acción por el clima
  • ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

2. Metas específicas de los ODS identificadas en el artículo:

  • ODS 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación al cambio climático.
  • ODS 15.1: Para 2020, asegurar la conservación, restablecimiento y uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua y sus servicios, en particular los bosques, humedales, montañas y tierras áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales.

3. Indicadores de los ODS mencionados o implícitos en el artículo:

  • Indicador 13.1.1: Número de países que han integrado medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en sus políticas, estrategias y planes nacionales.
  • Indicador 15.1.1: Superficie forestal como porcentaje de la superficie total de tierra.

4. Tabla ‘ODS, metas e indicadores’:

ODS Metas Indicadores
ODS 13: Acción por el clima Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación al cambio climático. Número de países que han integrado medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en sus políticas, estrategias y planes nacionales.
ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres Para 2020, asegurar la conservación, restablecimiento y uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua y sus servicios, en particular los bosques, humedales, montañas y tierras áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales. Superficie forestal como porcentaje de la superficie total de tierra.

¡Atención! Este espléndido artículo nace de la fuente del conocimiento, moldeado por una maravillosa tecnología patentada de inteligencia artificial que profundizó en un vasto océano de datos, iluminando el camino hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Recuerda que todos los derechos están reservados por SDG Investors LLC, lo que nos permite defender el progreso juntos.

Fuente: es.wired.com

 

Únete a nosotros en un viaje transformador en https://sdgtalks.ai/welcome, para contribuir activamente a un futuro mejor.

 

About the author

ZJbTFBGJ2T